Estrategias para recuperar conocimientos previos

Activación de los conocimientos previos || simplyinfo.net

Uno de los factores más influyentes en el aprendizaje es la experiencia previa (Ausubel, 1968, citado en Hattie y Yates, 2014, p. 114). Aunque la mayoría de los profesores son conscientes de que el nuevo aprendizaje refina el conocimiento previo y añade profundidad a la comprensión existente, el conocimiento previo es esencial para organizar y reensamblar la nueva información con el fin de hacerla relevante desde la perspectiva de la ciencia del aprendizaje. Este ensamblaje se produce en la región prefrontal del cerebro, que normalmente se desarrolla lentamente en los niños. Aunque los niños puedan tener la información previa necesaria, es posible que no sean capaces de relacionarla con el nuevo material, por lo que recordar a los niños que recuerden el aprendizaje previo antes de la introducción de nuevos conocimientos es fundamental (Howard-Jone et al., 2018).
El grado en que los niños utilizan la información previa en el aula varía mucho. Algunos niños necesitan mucha ayuda para recordar y aplicar lo que ya saben al nuevo material. La experiencia previa varía en consistencia, y no es raro que los niños mayores tengan suposiciones muy arraigadas sobre el aprendizaje anterior. El instructor se enfrenta a un doble reto pedagógico: hacer que cada niño reactive la información previa y evaluar la consistencia de esa comprensión actual. En la búsqueda del éxito en el aprendizaje, un experimento de dos años en cuatro aulas de primaria de edades mixtas (de Year R a Year 6) estableció una estructura para idear prácticas que resolvieran estas dos cuestiones.

Mooc edsci1x | vídeo 4: conectar los conocimientos previos

Para provocar una respuesta a un tema, el profesor escribe una serie de afirmaciones. Los alumnos responden al tema escribiendo una respuesta inicial y luego discutiéndola en pequeños grupos o en clase. A continuación, los alumnos asisten a una conferencia, ven un vídeo, participan en un debate o realizan una tarea de lectura. A continuación, los alumnos escriben una respuesta en la que explican por qué han cambiado o mejorado sus opiniones.
Poner los pensamientos e ideas preliminares sobre el papel o en forma electrónica (por ejemplo, en un Mapa Conceptual, un diagrama web o una lista) puede ayudar a los estudiantes a ver las expresiones cuidadosas de las ideas. Una colección inicial de ideas puede organizarse y agruparse hasta cierto punto. Muchos profesores están delegando esta responsabilidad en los alumnos y utilizando herramientas de software (como Inspiration®) para ayudar a los estudiantes a organizar sus pensamientos.
Los alumnos describen lo que ya saben, lo que quieren saber y lo que han aprendido en la lección o unidad utilizando la técnica KWL y un mapa de tres columnas. Los mapas conceptuales pueden utilizarse para organizar los datos en columnas y proporcionar una descripción y un análisis de los datos.

Cómo activar los conocimientos previos

Según Jim Cummins, activar los conocimientos previos es similar a preparar el terreno antes de sembrar las semillas del conocimiento. Los profesores ayudan al proceso de aprendizaje aprovechando lo que los alumnos ya saben. Esto se debe a que el aprendizaje implica conectar los nuevos conocimientos o ideas con lo que ya sabemos. A continuación se presentan algunos ejemplos de técnicas habituales para activar los conocimientos previos:
Lluvia de ideas.
Cuando los alumnos pueden apoyarse en sus conocimientos previos de su primera lengua, aprenden más rápidamente una segunda lengua. Por ello, se debe permitir a los alumnos hablar en su lengua materna en el aula. En primer lugar

Activar los conocimientos previos – comprensión lectora

La información nueva puede resultar desalentadora para un alumno. Otros tienden a entender o han tenido experiencia previa con nuevos términos de vocabulario, ideas y conceptos. Los profesores pueden ayudar a sus alumnos a hacer la transición de lo desconocido a lo familiar utilizando los conocimientos previos. Según la investigación, podemos poner en marcha el aprendizaje recurriendo a comportamientos, experiencias y habilidades anteriores para salvar la distancia entre lo que se aprende y lo que ya se entiende.
Los profesores también pueden hacer que la enseñanza y el aprendizaje sean más significativos incorporando la experiencia previa. Muchos investigadores (Peshkin, 1992; Protheroe y Barsdate, 1992; y Lee, 1992) destacan la importancia de incluir el contexto cultural del alumno en el plan de estudios. Los alumnos deben aprender a comprender y respetar los puntos de vista y las contribuciones de personas de diversos orígenes a medida que el entorno cambia. El plan de estudios, la enseñanza y el aprendizaje, y la evaluación en una educación sensible a la cultura están vinculados a la conciencia previa de los alumnos, que incluye sus percepciones, su lengua y su cultura.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies